Bofutsushosan: la fórmula de 18 plantas que la medicina japonesa estudia para la obesidad con riesgo metabólico
Con casi setecientos participantes en su meta-análisis más reciente, es una de las pocas fórmulas Kampo con un cuerpo de ensayos clínicos suficiente para hablar de una reducción medible del índice de masa corporal.
Una de las fórmulas más complejas del Kampo
Bofutsushosan —conocida también por su nombre chino, Fangfengtongshengsan— es una de las fórmulas Kampo más numerosas en cuanto a ingredientes: combina 18 plantas medicinales distintas. A diferencia de fórmulas orientadas a un síntoma puntual, Bofutsushosan se ha estudiado específicamente para la obesidad y el síndrome metabólico, en concreto en pacientes con obesidad visceral, el tipo de grasa abdominal más asociado a la hipertensión, la resistencia a la insulina y el riesgo cardiovascular.
Lo que muestra la evidencia clínica
Un meta-análisis de ensayos clínicos aleatorizados que reunió siete estudios y 679 participantes —351 en el grupo tratado con Bofutsushosan y 328 en el grupo control— encontró una mejora del índice de masa corporal asociada al tratamiento, junto con cambios favorables en la circunferencia de cintura y en distintos marcadores del metabolismo de la glucosa y los lípidos. Un ensayo controlado, aleatorizado y multicéntrico en 107 pacientes con obesidad e hipertensión también documentó reducciones en la grasa subcutánea y visceral medida por imagen, junto con mejoras en la presión arterial. Se trata de una de las pocas fórmulas Kampo con un volumen de ensayos suficiente como para hablar de un efecto metabólico medible y no solo de un uso tradicional.
Cómo actuaría, según la investigación básica
Estudios con animales han identificado varios mecanismos plausibles: Bofutsushosan parece inhibir el transportador GLUT5, implicado en la absorción intestinal de fructosa, y aumentar la expresión de genes relacionados con el gasto energético en el tejido adiposo pardo, además de mejorar la resistencia a la insulina y reducir los niveles circulantes de leptina y triglicéridos en modelos animales de dieta rica en grasa. Estos hallazgos ofrecen una explicación biológica coherente con los resultados observados en humanos, aunque los propios investigadores del campo insisten en que se necesita más trabajo sobre el mecanismo exacto de reducción de grasa y sobre su perfil de seguridad a largo plazo antes de plantear su uso generalizado como fármaco antiobesidad en medicina convencional.
Un matiz importante: no es una fórmula para cualquier tipo de obesidad
Como el resto de fórmulas Kampo, Bofutsushosan responde a un patrón constitucional concreto —tradicionalmente se asocia a personas con un abdomen "fuerte" (jitsu) y signos de calor interno o estreñimiento— y no está pensada como sustituto genérico de la pérdida de peso mediante dieta y ejercicio, sino como un complemento dentro de un abordaje más amplio del riesgo metabólico. Su creciente base de evidencia la ha convertido en una de las fórmulas Kampo más citadas en la literatura médica internacional sobre obesidad, precisamente porque combina mecanismo biológico plausible, estudios en animales y ensayos en humanos, algo que pocas fórmulas de esta tradición pueden reunir a la vez.