Goshajinkigan: la fórmula que la oncología japonesa estudia para prevenir el efecto secundario más temido de la quimioterapia
Nació para tratar el hormigueo y el frío de la neuropatía diabética. Hoy se investiga en ensayos de fase III para prevenir la neuropatía periférica que provocan fármacos como el oxaliplatino y el paclitaxel.
De la diabetes a la oncología, sin cambiar de fórmula
Goshajinkigan —diez plantas medicinales, registrada en Japón bajo el código TJ-107— es una fórmula aprobada tradicionalmente para el entumecimiento y las molestias asociadas a la neuropatía diabética: hormigueo, sensación de frío y alteraciones de la sensibilidad en manos y pies. En las últimas dos décadas, su indicación se ha extendido a un problema mucho más urgente para la oncología moderna: la neuropatía periférica inducida por quimioterapia, un efecto secundario que puede afectar hasta al 98% de los pacientes tratados con oxaliplatino y que, en su forma grave, obliga a reducir dosis o interrumpir un tratamiento que puede ser decisivo para la supervivencia.
Lo que muestran los ensayos de mayor calidad
El ensayo GONE (Goshajinkigan Oxaliplatin Neurotoxicity Evaluation), de fase II, aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo, evaluó la fórmula en pacientes con cáncer colorrectal avanzado tratados con el régimen FOLFOX, que incluye oxaliplatino. Los resultados de ese ensayo, junto con estudios observacionales previos que ya habían descrito una reducción de la neuropatía en pacientes tratados con FOLFOX, motivaron un ensayo de fase III de mayor envergadura, el estudio GENIUS, también aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo, centrado en la neurotoxicidad periférica del mismo régimen quimioterápico. En paralelo, distintos ensayos clínicos han evaluado Goshajinkigan en pacientes con cáncer de mama y de ovario tratadas con paclitaxel, otro fármaco con alta incidencia de neuropatía periférica, incluyendo un ensayo multicéntrico y aleatorizado en 55 pacientes con cáncer de ovario en primera línea de tratamiento.
Una revisión sistemática con un matiz importante
Una revisión sistemática y meta-análisis específica sobre Goshajinkigan y la prevención de la neuropatía inducida por quimioterapia reunió los principales ensayos disponibles hasta la fecha, y concluyó que la evidencia global sigue siendo heterogénea: algunos ensayos individuales, como el GONE, no encontraron diferencias estadísticamente significativas frente a placebo en su variable principal, mientras que otros estudios, sobre todo con paclitaxel y con el régimen FOLFOX en distintos centros japoneses, sí describieron una reducción relevante de la incidencia y la gravedad de la neuropatía. Esta falta de consistencia entre ensayos es habitual en fitoterapia oncológica de apoyo, y explica por qué la comunidad investigadora sigue reclamando ensayos de mayor tamaño y mejor diseñados antes de considerar su uso preventivo como estándar generalizado.
Un dato relevante para la seguridad oncológica: no interfiere con el tratamiento
Un hallazgo consistente en varios de estos ensayos, y clínicamente relevante, es que Goshajinkigan no ha mostrado reducir la eficacia antitumoral de la quimioterapia ni alterar las tasas de respuesta del cáncer, tanto en estudios con animales como en los ensayos en humanos que lo han evaluado como variable secundaria. Es precisamente ese perfil —posible beneficio sintomático sin interferencia con el tratamiento principal— lo que ha mantenido vivo el interés oncológico por esta fórmula, siempre bajo prescripción médica y como complemento, nunca como sustituto, del protocolo de quimioterapia establecido.